viernes, 5 de julio de 2013

lo hago por amor...

Lo hago por amor…
Alicia era mi novia, la más dulce chica que pueda existir. No era como cualquier otra; su presencia atrapaba a más de uno. Teníamos tiempo juntos, casi dos años a su lado. Pasábamos el rato acudiendo a lugares entretenidos: museos, cines, zoológicos, teatros, todo era normal en nuestra vida.

Estudiábamos en el mismo campus, por lo que sobra decir que la veía todos los días, incluso teníamos clases de medicina juntos. Con dos años por cumplir, era más que bien recibido en su casa por su familia; había días en que por la universidad me iba a su casa a dormir y me sentía como en la mía.

Como podrás darte cuenta, todo era normal. Pero hay algo que puede hacerte perder la razón, algo que toda persona en determinado momento necesita, y que si no lo obtienes cuando quieres, causa serios problemas. Me refiero al sexo.

Nunca lo había hecho con mi novia, pues ella aún era virgen y según lo platicamos, quería llegar así al matrimonio. Pero seamos sinceros, esa forma de pensar era egoísta; ¿que había sobre mí? Yo también tenía necesidades, quería expresar el mayor sentimiento de amor entre una pareja, pero ella no lo veía así. Vaya decepción.

No podía dejar de pensar en mis amigos y lo felices que eran, pues ellos tenían una vida sexual activa, mientras que yo tenía que recurrir a la autosatisfacción, era el colmo. Ya bastante tenía escuchándolos platicar: “Ayer Vane y yo hicimos esto… bla bla bla”. “Cielos, se escucha excitante; le diré a Julia, estoy seguro de que aceptará hacer eso… y bla bla bla”.

Los envidiaba mucho. Cada día un sentimiento se desataba dentro de mí, eran unas ganas inmensas de poseer a Alicia, de hacerla mía y desquitar la furia que crecía en mí por no poder llevarla a la cama.

Entonces comencé a idear un plan, si ella no quería entregarme su virginidad, tendría que quitársela a costa de lo que fuera. Estaba desquiciado por hacerla mía, y mi desenfreno no lo podía controlar, ya no pensaba con razón y sólo tenía una idea en la mente: violar a mi novia.

Dentro de mi incontrolable deseo de satisfacer mi más bajo instinto, pensé con claridad lo que sucedería después; era obvio que me denunciaría, pues novio o no, la habría mancillado. No podía dejar que eso pasara, no cuando uno tiene una vida por delante, un futuro prometedor. Mi vida no podía terminar tras una prisión, y aunque evadiera la justicia, habría una mancha en mi historial, poniendo en riesgo mi carrera. Así que debía deshacerme de ella después de someterla a mí. La extrañaría, pero bueno, fue su culpa por no darme lo que ansiaba de ella desde hace tiempo.

Fue algo simple, no necesité de mucho más que de una cuerda y una mente torcida que clamaba por sentir toda esa euforia durante el sexo. Como cada viernes mi casa estaría sola, debido a que mi padre, un médico respetable y con un poco de renombre, trabajaba por las noches. La invité a quedarse en mi casa, no era nada extraño que se quedara conmigo dichos días.

Llegamos poco después de las 10 p.m. Estábamos cansados, había sido un día agotador. No podía dejar de pensar en que por fin sería mía, y eso me devolvía el ánimo y las fuerzas.

Se recostó en mi cama y yo tras de ella. Siendo cualquier otro día, le daría un beso de despedida y me iría a otra habitación; pero éste sería diferente. La abracé y besé su cuello, estaba cansada pero reaccionó a mi gesto y me dio un beso. Tocaba su cuerpo con desesperación, lo cual notó y pidió que fuera más lento.

Para ese entonces mi mente se había ido, y dentro de la poca cordura que tenía comencé a desarrollar mi plan.

—Juguemos un poco —le dije.

—¿A qué quieres jugar? —me contestó.

—Yo te ataré con esta cuerda y fingiré que te secuestro —mencioné con un gesto de juego.

—Sí, está bien —devolvió ella.

Todo iba perfectamente, le amarré las manos por detrás y los pies, y cubrí sus ojos y también su boca con un pañuelo. Besé su mejilla, y le dije:

—Basta del juego.

Se rió. Le quité el pañuelo de los ojos y desamarré sus pies, ya que para lo que seguía necesitaba que sus piernas pudiesen abrirse. Me lancé sobre ella y comencé a besarla con locura, sin miramientos, la tocaba y la mordía por todos lados, su mirada era de confusión. Me despojé de mis ropas y quedó a la vista mi gran erección. Sonreí maliciosamente, y le dije:

—Lo hago por amor…

Se soltó a llorar, pero eso no me importaba, nadie la escucharía. Me le abalancé encima y le quité su blusa; de verdad que lo disfrutaba, cada momento, cada instante era demasiado bueno como para ser cierto. Mordí sus senos con tal fuerza que los hice sangrar, la besaba en el cuello y mis palmas recorrían su cuerpo con furia. Le rompí el pantalón, me sentía una bestia. A pesar de ser mi novia, tuve que golpearla en la cara, ya que sus gritos, no audibles para los demás, eran incómodos para mí. Cuando le arranqué el pantalón metí mi cabeza entre sus piernas, su olor, era un olor exquisito: olor a pureza y virginidad.

No pude esperar más, quité su panty y de un sólo golpe la penetré. Ella soltó un grito ahogado. Yo, por mi parte, estaba extasiado, sentir mi pene dentro de ella era magnífico; saber que fui el primero en estar dentro de ella, de hacerla mujer alzó mi ego, y durante un momento estuve sólo sintiendo toda su virginidad desvanecerse. La tomé por los senos y la embestí con furia, cada vez más rápido y cada vez más eufórico.

Después de un rato eyaculé dentro de ella, terminando así mi cometido. Pero era sólo una parte. Me levanté, le di un beso y me metí a bañar. Sabía que no iría a ningún lado, estaba muy débil y en estado de shock.

Salí de la regadera, me vestí y me dirigí al garaje por un serrucho. Me pasaría la noche cortando el cuerpo de mi novia, pero ¿qué más podía hacer? Tenía que ser precavido y cauteloso. Regresé a la habitación, ella seguía ahí, llorando con mucha pena. Al verme entrar con el serrucho en la mano su mirada cambió, era una mirada de pánico y temor. Le dije una vez más:

—Lo hago por amor…

Se soltó a llorar nuevamente haciendo movimientos de que no lo hiciera, pues sabía lo que seguía para ella. Se veía tan tierna suplicando por su vida. La arrastré hacia el baño y ahí le di el último beso con vida; después le corté la cabeza. En clase de medicina usamos material especializado para hacer amputaciones, de haber sabido que con el serrucho sería un salpicadero de sangre no me hubiera puesto mis mejores jeans.

Tras dos horas cortando el cuerpo, limpié todo y drené las partes en la tina del baño de mi papá. Metí todo en una bolsa negra, salvo una parte de ella. Salí en mi carro con mi novia en la cejuela y me dispuse a ir hacia el canal de desagüe de la ciudad, lugar en donde arrojé la bolsa. A lo lejos vi cómo se perdía y le mandé un beso antes de que desapareciera.

Como era de esperarse, días después, su familia me llamó para preguntar en dónde estaba ella, a lo cual preocupadamente dije que no sabía, y salí a buscarla acompañado de sus padres. La policía comenzó la búsqueda, y yo no podía hacer más que mostrarme deshecho ante la situación. Tras un mes, encontraron la bolsa con los restos de mi novia. Su familia estaba devastada, triste y confundida, ¿cómo alguien podía hacer semejante barbaridad a tan dulce chica? Debido a que no tuve problemas con mi novia y que era visto como una persona de bien, no fui sospechoso en la investigación. Me aseguré de no dejar ningún rastro que me involucrara.

Salvo cierta parte que se encuentra escondida, bastante bien escondida en mi alcoba.

Si algún día tengo que “desahogarme” ya no recurro a la autosatisfacción, sólo saco la vagina de mi novia, y me dispongo a disfrutar.

Las personas normales lo llamarían locura, yo le llamo satisfacción, ¿y saben?, todo lo hago por amor.
que sinico y me encanta!!! =^-^=

pokemon oro y plata


Pokemon Oro y Plata

"Era la época en la que Pokémon Corazón Oro y Alma Plata iban a salir al mercado y todo dos mis amigos ya tenían apartada una copia, con la que te llegaba una figurita de Hooh o Lugia, según el juego que ordenaras. Lo más seguro es que esos juegos iban a ser de los más vendidos para DS, y que era de los que no te podían faltar en tu colección.

Como el estudiante de universidad con poco presupuesto que era, no pude apartar el juego para conseguir la figura, ni siquiera pude comprarme el juego cuando salió. Así que esperé a fin de curso para pedirlo por Amazon.

Pero no queríaesperar tanto tiempo, así que decidí volver a jugar mi cartucho de Pokémon Cristal. Busqué entre mis juegos de Game Boy, pero recordé que los habíamos vendido los juegos que ya no queríamos, para comprar el DS.

Sólo tenía mi Game Boy y algunos juegos buenos, pero ninguno de convencía. Tenía Pokémon Diamante, pero tenía ganas de jugar desde el principio, pero no quería borrar mi juego cuando iba tan avanzado. Mis amigos me recomendaron bajar el juego para emulador, pero como compartía computadora con mi hermano, no podía descargar nada.

Entonces recordé que en Gamestop vendían juegos usados, así que fui al mall. No tenían Cristal, sólo una copia de Ruby, que no me interesó mucho, porque no me gustó tanto que no estuviera tan difícil pasarlo.

Ya cuando casi me estaba por ir, vi que tenían una copia de Pokémon Plata, que era prácticamente lo mismo que cristal, excepto por las mejoras que se agregaron después. Lo compré, a 5 dóllares, una ganga.

Llegué a mi apartamento y me puse a jugar. Aquí empiezan las cosas raras.

Primero, el logo de Game Freak, que salía, pero se congelaba allí, sin avanzar. Intenté varias veces reiniciar el juego, limpiar el cartucho soplando, incluso limpiando las entradas con alcohol y un cotonete, pero no salía de la pantalla de Game Freak.

Hasta que en un intento, la pantalla se puso en negro un momento, 5 segundos más o menos. Y aparecí directamente en la pantalla donde se elige si continuar o nuevo juego, no se podía mover el cursor para elegir este útimo, pero igual, por curiosidad, iba a ver hasta dónde llegó su antiguo usuario.

Y vaya que si avanzó. Su entrenador se llamaba "...", tenía las 16 medallas, 999999 dólares, 999 horas de juego y los 251 Pokémon registrados en la Pokédex, incluídos Mew y Celebi. O había usado trucos o ese tipo era el puto amo.

Me dirigí a mirar los Pokémon, porque debía tener un equipazo de cagarse, pero ¿qué me encuentro? 5 Unowns de nivel 5 y otro Pokémon. Ése último se llamaba "HURRY" (Date prisa).
Los Unown describían entre todos (Hay 28 tipos de Unown, cada uno con la forma de cada letra del abecedario)
la palabra "LEAVE" (Vete de aquí). "HURRY" resultaba ser un Cyndaquil de nivel 5. Con sólo 1 punto de vida restante y sólo conocía 2 ataques: Malicioso y destello (que no hacen nada). También era muy raro que ninguno de ésos Pokémon emitiese su grito característico, esto no significa que yo sea un freak que se sabe todos los diferentes gritos de los pokémones, sino que esto era muy obvio, ya que todos sonaban feo y fuera de lugar.

En cuanto a mi situación, parecía estar en Torre Bellsprout. Pero no había ni personajes, ni elementos, ni escaleras. Sólo una columna. Estuve un buen rato buscando una escalera, que resultaba estar tras la columna. Al bajar por ella. La pantalla estaba negra. Estaba cargándose? No, estaba en un sitio oscuro.

"Vale, HURRY tiene Destello. Vamos a usarlo", pensé. Me arrepentiré de esa decisión toda mi vida. A partir de ahora, y hasta el final, veréis por qué.

La habitación estaba toda pintada de rojo sangre, y tenía un camino pintado de gris. Empezó a sonar música de mi Pokégear. La música de las Ruinas Alfa (donde están los Unown).
Cada 20 pasos que daba por el camino gris, la habitación se oscurecía más, y más, y más. Hasta encontrarme con un cartel. Lo leí, ponía "TURN BACK NOW" (Da la vuelta ya).
Apareció de repente un mensaje dándome a elegir SI o NO, sin pregunta previa.

Elegí SI, y sonó un ruido como de descenso de planta. Aparecí en otra planta oscura. Me armé de valor y mandé a HURRY hacer Destello. Pero de repente aparece un mensaje: "HURRY está debilitado!"

Si no estaba envenenado ni nada. Fui a revisar mi Pokémon. Los Unown habían cambiado. Ahora eran seis (HURRY ya no estaba), todos eran de nivel 10, y sus formas describían la frase "HEDIED" (Ha muerto).

Para más acojone, la sala se iluminó, revelándose que no era más grande que 4 cuadrados, con una salida. Al salir me encontré con una hilera de tumbas, como las del Pokémon Rojo/Azul. No podía hacer nada por allí.

Llegué a la conclusión que algún tarado debió modificar el juego para hacerlo así y luego lo vendió al Gamestop haciéndolo pasar por una copia de Pokémon Plata.

Revisé de nuevo mi entrenador. Para no creerlo; A MI ENTRENADOR LE FALTABAN LOS BRAZOS Y, SEGÚN SU HISTORIAL, TENÍA 24 MEDALLAS. ¿Cómo coño podía tener 24 medallas si hay 16 gimnasios? Definitivamente, el creador de ese hack estaba enfermo.

Seguí paseando sin rumbo, por la habitación, hasta que a mi personaje le da por hacer la animación típica de cuando usas la Cuerda Huída. Ya sabéis, cuando empieza a rotar sobre sí mismo y se eleva. Sólo que ahora descendía, hundiéndose en la tierra.

Al reaparecer, su sprite estaba blanco. En el juego, el prota está coloreado de rojo. Pero ahora parecía que lo hubiesen decolorado con lejía. Miré de nuevo su estado para ver si también era blanco. Vaya susto me llevé. Mi entrenador no sólo estaba blanco como la nieve, sino que había perdido las piernas. Encima, parecía que de sus ojos llorase sangre.
Además ahora tenía 32 medallas. Alguna relación debía haber entre el aumento de medallas y la paulatina desaparición de mi personaje.

Cuando volví a revisar mis Pokémon, cómo no, habían cambiado otra vez.

Ahora tenía 5 Unowns, que juntos leían la palabra "DYING" (Muriendo). Y además ahora tenía un Celebi al nivel 100. Pensando que por fin me tocab un Pokémon pepino, miré sus características. Para mi sorpresa, a mi Celebi le faltaba una pierna, un brazo y un ojo. Y sólo tenía un ataque: Canción Perdida.

Volví al juego. Caminé al norte un buen rato. Cuando pensé que estaría incompleto, aparecieron varios personajes masculinos y femeninos alineados. No hacían ni respondían nada. Seguí subiendo hasta encontrarme con un sprite del entrenador Red (supuestamente tu antiguo jugador de Pokémon Rojo, al que has de batir en el juego de Plata).

Al verme, iniciamos una batalla. El silencio se hizo música, pero la música de las Ruinas Alfa otra vez. Y ahora sonaba como invertida. La imagen de Red en batalla es la propia de Pokémon Rojo en el menú de ese juego, pero ahora era transparente.

Y ponía "quiere luchar!" sin nombre ni nada. Y tanto él como yo teníamos 1 Pokémon. Él vale, pero y mis Unown?

Yo saqué mi Celebi nivel 100, pensando "Me lo voy a follar vivo", cuando él saca un puto Pikachu de nivel 255 (el máximo se supone que es 100, pero bueno). Y en la imagen parecía triste, como con lágrimas en los ojos.

Pues vamos a luchar.

-Pikachu usó MALDICIÓN! (Me parece que Pikachu no puede aprender Maldición pero bueno...)
-Celebi usó Canción Perdida! (Qué remedio)
En tres turnos, los 2 Pokémon acabaron debilitados. Pero la batalla continuaba, ahora sin poder controlar nada. Los Pokémon revivieron y volvieron a luchar.

-Pikachu usó Golpe! No fue muy efectivo.
-Celebi usó Canción Perdida! No pasó nada.
-Pikachu usó Frustración! que me dejó el Celebi a 10 puntos de vida.
-Celebi usó DIVIDIR DAÑOS! (Pero si no tenía ese ataque! En fin, los dos se quedaron mas o menos a la mitad).
-Pikachu usó Malicioso! No pasó nada.

Por usar Canción Perdida, como es normal, mi Celebi se desmayó. Pero en el texto puso: "Celebi ha muerto!"
Pikachu usó antes de acabar, otro ataque. Uno fuera del límite de 5 ataques por Pokémon.

-Pikachu usó CADENAS DEL DESTINO!

"Pikachu ha muerto!"

Según el juego, yo gané. Mi sprite reapareció y dijo "......"

Aquí casi me meé encima. Mi personaje fue repentinamente decapitado. La batalla finalizó.

Volviendo al mundo, mi personaje se había vuelto invisible.

Reaparecí en mi habitación. Había llegado a mi casa. ¿Podría ya jugar el juego como es debido? Lo dudo.

Circulando por ahí, vi que estaban todos los objetos, pero no podía usarlos. Con un poco de miedo, bajé las escaleras. En el primer piso, todo parecía normal, excepto que mi madre no estaba allí. Al salir por mi puerta, aparecí no en mi pueblo, sino en un vacío negro. Justo en frente mío estaba el sprite de mi entrenador COMPLETO. Al acercarme a él y hablarle, me dijo:

"Adiós para siempre."

Hubo una larga pausa.

El sprite desapareció.

Y yo volví a desvanecerme en el suelo, rotando.

Aparecí en un puesto lleno de tumbas. No podía moverme. Es más, no me veía. Revisé mi estado. No había ni un cacho de mi entrenador. Me quedé a 0 medallas. Y las imágenes de los entrenadores de la liga Johto que aparecen debajo habían sido sustituídos por calaveras.

¿Y mis Pokémon?

Ahora tenía 6 Unown de nivel 25. Ya imagináis el resto. Deletreaban "IMDEAD" (Estoy muerto).

Luego me dí cuenta que la habitación en la que "estaba" era una gran tumba. Seguida de otras tumbas a los lados. Apareció un texto que decía "R.I.P...."

Mi entrenador estaba muerto desde un principio, supongo. Desde años antes de derrotar a Red.

Al parecer fue un entrenador que, sin importar sus esfuerzos por lograr todas las medallas, por muy buen maestro que fuera, fue incapaz de evitar la muerte. Ese estado que nos llega a todos un día u otro.

Y es que, por mucho que lo rejugué, siempre acababa igual. No importaba lo que hiciera. Acabé asqueado y tirando el juego por ahí, pero nunca tuve el valor de tirarlo a la basura.

Al poco me llegó el Pokémon Alma de Plata. Vaya juegazo! Lo disfruté plenamente.

Pero aún no me puedo quitar de la cabeza ese maldito hack, no sólo por su extraña lección de vida, sino por el miedo de que un niño podría haber comprado un juego así, igual que yo, creyendo que era el original. Todavía es de esperar encontrar rarezas al jugar un hack bajado de internet, pero cuando compras un juego usado no.

Entonces decidí ir a quejarme a Gamestop, no para que me devolvieran el dinero, sino porque no hayan probado el juego antes de venderlo (cuando menos si se toparan con que no se puede avanzar de la pantalla de game freak en primer lugar). Les dije que el juego tenía realmente contenía un hack muy extraño. Probaron el juego, comenzó todo bien, como si estuviera nuevo, ni siquiera había un juego guardado.

Entonces decidí probarlo en mi Game Boy, delante de todos. De igual manera, corrió perfecto, sin ningún rastro del terrible hack.

da cierta es curioso pero es uno de los buenos no? =^-^=

jueves, 4 de julio de 2013

Jeff the killer

Jeff the killer

Todos murmuran por allí sobre el origen de este psicópata asecino, sobre que sufria bullyng en la escuela y por eso se dedicaba a matar y que un dia mientras transportaba un bote con asido este tropeso y se baño en el, pues eso ES MENTIRA, la única historia real es esta que verán a continuación:

Extraído de un diario local:

Siniestro asesino aún se encuentra prófugo.
Después semanas de asesinatos inexplicables, el desconocido asesino todavía ronda por éste lugar. Pocas pruebas que se han encontrado pero, hay una joven que sobrevivió a uno de los ataques del asesino y con valentía cuenta su historia.
“Tuve un mal sueño y me desperté en medio de la noche”, dice la joven: “Vi que por alguna razón la ventana estaba abierta, aunque recuerdo que la cerré antes de irme a la cama.

Me levanté y la cerré una vez más.
Después, simplemente me metí debajo de las sábanas, y traté de volver a dormir. Fue entonces cuando tuve una sensación extraña, como si alguien me estuviera observando. Miré hacia arriba, y casi salto de la cama. Ahí, en el pequeño rayo de luz que iluminaba de entre las cortinas, había un par de ojos.
No eran unos ojos normales; eran unos ojos oscuros y siniestros, estaban bordeados de negro y, simplemente me aterrorizó. En ese momento vi su boca. Una sonrisa larga, tan horrenda que hizo que todos los pelos del cuerpo se me erizaran.
La figura se quedó allí, mirándome. Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, lo dijo. Una simple frase, pero dicho de una manera que sólo un loco podía hacerlo, me dijo: go to sleep.

Se me escapó un grito, eso hizo que sacará un cuchillo. Su objetivo era mi corazón, saltó encima de mi cama pero yo me defendí. Le di una patada, el me golpeó, me sujetó y trató de tocarme.

Fue entonces cuando mi padre entró, El hombre le encajó el cuchillo, que entró en el hombro de mi padre. El hombre probablemente habría acabado con él, si uno de los vecinos no hubiera alertado a la policía.

“La policía se dirigió hacia el estacionamiento y corrió hacia la puerta. El hombre se volteó y corrió por el pasillo. Escuché un ruido, y vi que la ventana que estaba apuntando hacia la parte posterior de mi casa se había roto.
Te puedo asegurar una cosa, nunca olvidaré esa cara, aquellos ojos fríos y esa sonrisa psicópata, nunca saldrán de mi cabeza. ”
Bueno, ya sabemos que es lo que hace Jeff, pero… ¿por qué lo hace? para saberlo, tendremos que retroceder un poco más en el pasado.

Jeff “El Origen”:
Jeff y su familia acababan de mudarse a un nuevo vecindario. Mientras desempaquetaban, uno de sus vecinos, pasó por allí.
- Hola, soy Bárbara, vivo al otro lado de la calle, sólo quería presentarme a mí y a mi hijo. Billy, estos son nuestros nuevos vecinos.- Billy los saludó y corrió de nuevo a jugar en su patio.
- Encantada, yo soy Margaret, este es mi marido Peter, y estos mis dos hijos, Jeff y Liu.-Dijo la madre de Jeff. Cada uno de ellos se presentó, y luego bárbara los invitó al cumpleaños de su hijo.
Jeff y su hermano intentaron protestar, pero su madre le dijo a Bárbara que les encantaría. Cuando Bárbara por fin se fue Jeff le preguntó a su madre.
- Mamá, ¿Por qué nos invitan a una fiesta infantil? Por si no lo ha notado, ya no soy un niño.-
- Jeff, nos acabamos de mudar aquí, debemos demostrar que queremos pasar tiempo con nuestros vecinos, y tienes que ir a esa fiesta quieras o no.-
Jeff intenta protestar, pero se detiene, porque sabe que su madre no va a cambiar de opinión. Va a su cuarto y se deja caer sobre su cama. Se queda mirando al techo cuando de pronto, tiene una extraña sensación, pero la deja pasar.
Al día siguiente, Jeff baja para desayunar y se prepara para la escuela. Mientras está desayunando, una vez más tiene esa sensación. Esta vez fue más fuerte, le dio un dolor, como un leve tirón, pero una vez más, lo ignoró.
Él y Liu se dirigieron hasta la parada de autobús. Se quedaron esperando el autobús y luego, de repente, un chico en un monopatín salta sobre ellos, a sólo unos centímetros por encima de sus rodillas. Ambos saltan por la sorpresa.
- ¡Hey! ¿Pero qué haces?
El chico calló al suelo y se giró hacia ellos. Pateó el monopatín y lo cogió con sus manos. El chico parecía tener cerca de doce años, un año menor que Jeff.
- Bien, bien, bien. Parece que tenemos un poco de carne nueva.- De repente, aparecen otros dos chicos. Uno de ellos es súper delgado y el otro es enorme.- Bueno, ya que son nuevos aquí,
me gustaría presentarnos, él de ahí es Keith, él es Troy, y yo soy Randy. Para todos los niños de este barrio hay un pequeño precio que hay que pagar para poder pasar, si es que me entienden.-
Liu se pone de pie, listo para golpear al chico, cuando sus dos amigos tiran un cuchillo hacia él.
-Yo esperaba que fueran más cooperativos, pero parece que tenemos que hacerlo de la manera difícil.-
El chico se acerca a Liu, y toma la billetera de su bolsillo, Jeff tiene esa sensación de nuevo,ahora es verdaderamente fuerte, es una sensación de ardor. Se pone de pie pero Liu le hace gestos para que vuelva a sentarse, Jeff lo ignora y se acerca a los chicos.
- Escúchame bien pequeño punk, devuélvele la billetera a mi hermano o de otro modo…-
Randy pone la billetera en su bolsillo y saca el cuchillo.
-¿Ah sí? ¿Y qué vas a hacer?- dice Randy con una voz burlesca, mientras pasa el cuchillo frente la cara de Jeff.
Jeff en un movimiento rápido toma la muñeca de Randy y se la rompe, Randy soltó un terrible grito y Jeff tomó el cuchillo de su mano. Luego Jeff, apuñala a Keith en el brazo. Keith se quita el cuchillo y lo deja caer al piso, y cae al suelo gritando. Troy corre, pero Jeff logra alcanzarlo. Jeff golpea varias veces a Troy, directamente en el estómago con toda su fuerza, y Troy termina vomitando.
Ellos ven que viene que viene el autobús. Y empiezan a correr tan rápido como les es posible. Mientras corren, miran hacia atrás y logran ver al conductor del autobús corriendo hacia Randy y los otros. Cuando Jeff y Liu llegaron a la escuela, no se atrevieron a contar lo que pasó. Todo lo que hicieron fue sentarse y escuchar.
 Liu pensó que su hermano sólo había golpeado a unos cuantos chicos, pero Jeff sabía que era algo más. Era algo aterrador, la sensación de ser poderoso, la necesidad de, lastimar a alguien. No le gustaba cómo sonaba, pero no pudo evitar sentirse feliz. Sentía que esa extraña sensación desaparecía, y se mantuvo alejada durante todo el día.
A la mañana siguiente, oyó que llamaban a su puerta. Bajó y vió a dos policías en la puerta y a su madre mirándolo con enfado.
- Jeff, estos oficiales me dicen que atacaste a tres niños, y que fueron apuñalados.-
La mirada de Jeff cayó al suelo, mostrando a su madre que era cierto.
Jeff le contestó rápidamente a su madre:
- Mamá, fueron ellos los que nos atacaron a mí, y a Liu.
-Hijo,- dijo uno de los policías, -encontramos a tres chicos, dos apuñalados y uno tiene un moratón en el estómago, tenemos varios testigos que los vieron huyendo. ¿Y ahora que nos dices a eso?-
Jeff sabía que era inútil, ya que no había pruebas de que no fueron ellos quienes atacaron primero. No podría decir que no estaban huyendo, porque a decir verdad si lo hacían. Así que Jeff no podía defenderse a sí mismo o Liu.
-Hijo, llama a tu hermano.- Jeff no podía hacerlo, ya que fue él quien golpeó a todos los niños.
-Señor… fui yo, yo fui quien atacó a los niños, Liu trató de detenerme, pero no pudo.-
El policía miró a su compañero y ambos se sorprendieron. -Bueno, chico, parece que te espera un año en prisión…-
-¡Esperen!- gritó Liu.
Todos se sorprendieron al verlo con un cuchillo. Los oficiales sacaron sus armas y apuntaron a Liu.
-Esperen por favor, no disparen, Jeff es inocente yo hice todo, perdí el control, me golpearon un poco y me enojé. Tengo las marcas para probarlo.- Él levantó su camisa para revelar heridas y moretones.
-Hijo, sólo tienes que dejar el cuchillo- dijo el oficial.
Liu levantó el cuchillo y lo dejó caer al suelo. Él levantó las manos y se acercó a los oficiales.
-No, Liu fui yo, ¡Yo Lo hice!- decía Jeff con lágrimas corriendo por su rostro.
La policía llevó a Liu a la patrulla.
-¡Liu, diles que fui yo, diles, yo fui quien golpeó a los niños!- La madre de Jeff puso las manos sobre sus hombros.
-Jeff, por favor, no tienes que mentir, sabemos que fue Liu, puedes detenerte.-
Jeff observa con impotencia cómo la patrulla se lleva a Liu en su interior. Y se queda afuera llorando en la entrada. Después de una hora Jeff vuelve a entrar a la casa, y se va a dormir, tratando de que todo el asunto desaparezca de su mente. Pasaron varios días de tristeza y soledad, hasta que llegó el sábado, Jeff se despertó y vio a su madre con muy contenta.
-Jeff, hoy es el día- dice mientras abre las cortinas y la luz alumbra el cuarto de Jeff.
- ¿Qué, qué día es hoy?- pregunta Jeff semidormido.
- Hoy es el cumpleaños de Billy- le responde su madre.
Jeff se despierta rápidamente y le contesta:
- Mamá, debes estar bromeando, ¿verdad? Cómo puedes esperar que valla a una fiesta después de…-
Hay una larga pausa.
- Jeff, ambos sabemos lo que pasó. Creo que esta fiesta podría servirte para animarte un poco. Ahora, vístete.- La madre de Jeff sale de la habitación y baja para prepararse.
Mira a su alrededor pero no encuentra nada “elegante” para ponerse. En su armario encuentra un par de pantalones de vestir negros que tenía para las ocasiones especiales. Jeff no puede encontrar una camisa que convine. Finalmente se encuentra con una sudadera con capucha blanca, tendida en una silla y se la pone. Él baja por las escaleras para decirles a sus padres que esta listo.
Cruzan la calle hacia la casa de Billy y Bárbara. Tocan a la puerta y sale Bárbara junto a sus padres, quienes los invitan pasar.
- Los chicos están en el patio, Jeff… ¿qué te parece si vas a conocer a algunos de los niños?- dice Bárbara.
Jeff camina fuera de un patio lleno de niños. Están corriendo en trajes de vaqueros y se disparan los unos a los otros con pistolas de plástico. Jeff únicamente se queda de pie mirándolos jugar, de repente un chico se le acerca y le entrega una pistola de juguete y un sombrero.
- Hey, ¿no quieres jugar?- , dice.
- No creo, eso es para niños, estoy demasiado viejo para estas cosas.-
- Porfa- dice el niño. Finalmente Jeff acepta.
Así que juega con los niños por un rato, hasta que escucha un ruido. Es un extraño ruido como de ruedas. Luego, algo lo golpea. Cuando reacciona, ve a Randy, Troy, y Keith, todos saltan la valla en sus monopatines. Jeff deja caer el arma de juguete, y Randy mira a Jeff con un ardiente odio.
- Hola Jeff, tenemos algunos asuntos pendientes.- dice Randy.
Jeff ve su nariz magullada por culpa del golpe del objeto que le lanzaron. Randy se lanza sobre Jeff. Los dos caen al suelo. Randy golpea a Jeff en la nariz, y Jeff lo agarra por las orejas y le da cabezazos. Jeff empuja a Randy lejos de él y ambos se ponen de pie. Randy saca un cuchillo y apuñala a Jeff en su hombro. Jeff grita y cae de rodillas. Randy empieza a darle patadas en la cara. Después de tres patadas Jeff le agarra el pie y lo tuerce, Randy cae al suelo. Jeff se levanta y camina hacia la puerta de atrás, sin embargo Troy lo agarra.
- ¿Necesitas ayuda?- dice Troy. Toma a Jeff por el cuello y lo lanza hacia el patio, cuando Jeff trata de ponerse de pie, recibe una patada por parte de Randy, el repite esto en varias ocasiones hasta que Jeff empieza a toser sangre.
- Vamos Jeff, pelea conmigo!- Toma a Jeff y lo lanza a la cocina. Randy ve una botella de vodka en la mesa y rompe el cristal sobre la cabeza de Jeff.
- Vamos Jeff, ¡mírame!- Jeff levanta la vista, con el rostro lleno de sangre. -¡Yo fui el que consiguió que tu hermano fuera a prisión, y ahora sólo vas a sentarte aquí y dejar que se pudra allí durante un año entero! ¡Deberías avergonzarte!- Jeff empieza a levantarse.
Jeff está a sus pies, con la sangre y el vodka en su rostro. Una vez más tiene esa extraña sensación, la que no había sentido durante un tiempo. En ese momento algo sucede dentro de Jeff. Su mente se destruye, todo pensamiento racional se ha ido, todo lo que puede hacer es matar.
Él agarra a Randy y lo tira hacia el suelo, se pone encima de él y lo golpea directamente en el corazón. El golpe hace que el corazón de Randy se pare. Randy empieza a jadear mientras intenta tomar aire. Jeff toma un martillo que se encontraba cerca, y golpe tras golpe, acaba con Randy, la sangre brota de su cuerpo, hasta que toma un último aliento, y muere.
Todo el mundo está mirando a Jeff ahora. Los padres, los niños llorando, incluso Troy y Keith, ellos deciden apuntar sus armas hacia Jeff.
Jeff al ver los cañones apuntándole, corre hacia las escaleras. Mientras corre, Troy y Keith abren fuego. Jeff sube corriendo las escaleras. Oye a Troy y a Keith perseguirle, porque se les habían acabado las balas. Jeff se mete en el baño. Toma el estante de la toalla y lo arranca de la pared.
Troy y Keith entran al baño armados con cuchillos. Troy intenta apuñalar a Jeff, éste lo esquiva y lo golpea fuertemente en cara con el estante. Troy se queda todo tieso y ahora el único que queda es Keith. Mientras esquivaba los golpes de Jeff, Keith dejó caer el cuchillo, agarró por el cuello a Jeff y lo empujó contra la pared.
Lo cual hizo que, un recipiente con lejía que estaba en el estante superior, cayera sobre ellos. Se quemaron los dos y ambos comenzaron a gritar. Jeff se secó los ojos lo mejor que pudo. Tomó nuevamente el estante de la toalla, y con él golpeó a Keith en la cabeza. Mientras yacía allí, desangrándose, se le escapó una sonrisa siniestra.
- ¿Qué es tan gracioso?- preguntó Jeff.
Keith sacó un encendedor y lo encendió. -Lo que es gracioso, es que tú estás cubierto con la lejía y alcohol.
Keith tiró el encendedor sobre Jeff. Tan pronto como la llama entró en contacto con él, las llamas encendieron el alcohol en el vodka. Mientras que el alcohol le quemaba, la lejía le blanqueó la piel.
Jeff dejó escapar un grito terrible. Corrió por el pasillo, y cayó por las escaleras. Todo el mundo empezó a gritar al ver a Jeff, ahora un hombre en llamas, tirado en el suelo, casi muerto. Lo último que vio Jeff era a su madre y a los otros padres de familia tratando de apagar las llamas. Fue entonces cuando perdió el conocimiento.
Cuando Jeff se despertó tenía un yeso envuelto alrededor de su rostro. No podía ver nada, pero sintió otro yeso en su hombro, y puntos en todo el cuerpo. Trató de levantarse, pero se dio cuenta de que había un tubo en su brazo, y cuando intentó levantarse se cayó, una enfermera se apresuró a ayudarlo.
-No creo que pueda salir de la cama todavía.- dijo al ponerlo de nuevo en su cama y volver a insertar el tubo.
Finalmente, después de unas horas, escuchó a su madre.
-Cariño, ¿estás bien?- le preguntó. Jeff no podía responder, su rostro estaba cubierto, y él era incapaz de hablar.
-Cariño, tengo una gran noticia. Después de que todos los testigos le dijeron a la policía lo que pasó en la fiesta, ellos decidieron dejar ir a Liu.-
Esto hizo que Jeff casi saltará de la cama, deteniéndose a mitad de camino, recordando el tubo que sale de su brazo. -Él va a estar aquí para mañana y luego los dos serán capaces de estar juntos de nuevo.- Su madre lo abrazó y le dijo  adiós.
Entonces llegó el día en que sus vendas iban a ser removidas. Su familia estaba allí para verlo, esperaron hasta que fuera removido el último vendaje de la cubierta en su cara. Rápidamente el médico tiró de la última venda, dejando expuesto el rostro de Jeff. La madre de Jeff dio gritos al ver su rostro. Jeff notó los rostros atemorizados de Liu y su padre.
- ¿Qué? ¿Qué pasó con mi cara?- dijo Jeff. Salió de la cama y corrió hacia el baño. Se miró en el espejo y vio la causa de la angustia. Su rostro. Es… es horrible.
Sus labios se quemaron, ahora parecen una sombra profunda de color rojo. La piel en su rostro se convirtió en un color blanco puro, y su pelo chamuscado cambió de marrón a negro. Poco a poco, puso su mano sobre su rostro. Se sentía como una especie de cuero. Volvió a mirar a su familia y luego de nuevo se miró en el espejo.
- Jeff, no está tan mal …- dijo Liu.
- ¿No es tan malo? ¡Es perfecto!- dijo Jeff. Su familia quedó completamente sorprendida.
Jeff comenzó a reír incontrolablemente, sus padres notaron que sus manos temblaban.
- Jeff, ¿estás bien?
- ¿Estar bien? ¡Nunca me he sentido más feliz! Ja, Ja, Ja, Ja, Jaaaaaa, mírenme, este rostro combina a la perfección conmigo!- No podía parar de reír. Él se acarició el rostro, mientras se miraba en el espejo.
- Doctor, ¿está bien mi hijo… bueno, ya sabe, en la cabeza?- dijo la madre de Jeff.
- Oh sí, este comportamiento es típico de los pacientes que han tenido grandes cantidades de calmantes para el dolor. Si su comportamiento no cambia en unas pocas semanas, tráiganlo de vuelta aquí, y vamos a hacerle un examen psicológico.-
- Esto es lo que traía- dijo la señora de la recepción. La madre de Jeff miró hacia abajo sólo para ver los pantalones de vestir negro y la sudadera blanca que llevaba a su hijo. Ahora estaban limpias de sangre. La madre de Jeff lo llevó a su habitación y le hizo poner su ropa. Luego se fueron, sin saber que ese sería su último día de vida.
Más tarde esa noche, la madre de Jeff se despertó con un sonido que provino del cuarto de baño. Sonaba como si alguien estuviera llorando. Poco a poco se acercó a ver lo que era. Cuando ésta se asomó en el baño vio un espectáculo horrendo. Jeff había tomado un cuchillo y se había tallado una sonrisa en las mejillas.
- Jeff, ¿qué estás haciendo?- preguntó a su madre.
- No podía seguir sonriendo mamá. Me dolió un poco, pero ahora puedo sonreír para siempre.- La madre de Jeff notó sus ojos, rodeados de negro.
- ¡Jeff tus ojos!- Sus ojos estaban aparentemente sin parpados, no se cerraban.
- No podía ver mi rostro, me cansé y mis ojos comenzaron a cerrarse, me quemé los párpados, ahora siempre podré ver… mi nuevo rostro- La madre de Jeff comenzó lentamente a retroceder, al ver que su hijo se estaba volviendo loco.
- ¿Qué pasa mamá? ¿Acaso no soy hermoso?-
- Sí, hijo, sí lo eres, déjame ir a buscar a papá, para que pueda ver tu bello rostro.- Ella corrió a la habitación y sacudió al padre de Jeff.
- Mi amor, saca el arma que…- Se detuvo cuando vio a Jeff en la puerta, con un cuchillo.
- Mamá me mentiste.- Eso es lo último que dijo Jeff, antes de correr hacia ellos sólo para eviscerarlos.
Su hermano Liu se despertó sobresaltado por un ruido. No oyó nada más, por lo que sólo cerró los ojos y trató de volver a dormir, pero tenía la extraña sensación de que alguien lo estaba observando. Miró hacia arriba, y antes de poder decir algo, la mano de Jeff cubrió su boca. Poco a poco levantó el cuchillo listo para acabar con Liu.

 - Shhhhhhh, go to sleep


haaa... el mejor creepypasta hasta ahora me gusta mucho y ha ustedes que les parese creen que sea la original? =^-^=

Marble hornets

Marble hornets

Marble Hornets fue un proyecto que tenía un chico llamado Alex, una película filmada con sus amigos. Inicia la filmación pero en un punto Alex empieza a ponerse un poco neurótico, paranoico y a comportarse de manera extraña.

Empieza a grabar absolutamente todo lo que hace, sea parte de la película o no. Al final Alex dejó la película sin terminar, pasa algún tiempo y Jay le pregunta por las cintas con lo que había grabado y Alex dice que las va a quemar. Jay se las pide y aunque le cuesta convencerlo, Alex le da las cintas a Jay y le dice que por favor nunca se las devuelva ni le hable de las cintas y que no le diga a nadie de lo que vea. Después de eso Alex se va de la ciudad y no se sabe más de él. Jay guarda las cintas en el closet y se olvida de ellas.

Años después Jay encuentra las cintas al hurgar en su armario y empieza a ver los videos para tratar de averiguar qué pasó con Alex, Inicia a subir a youtube cualquier cosa que le parezca relevante una por una.

Los primeros registros constaba de cintas de la película Marble Hornets y de las adoptadas por Alex que obsesivamente se registró el fin de capturar Slenderman. Con el tiempo, las entradas pasan a ser vídeos tomados por Jay, catalogando sus esfuerzos para descubrir el paradero de Alex y desentrañar el misterio que rodea al operador.


Más tarde Jay comienza a inspeccionar viejos edificios, casas antiguas, etc. Luego se enfrenta con dos nuevos obstáculos Masky y Hoody, e incluyendo el propio operador, que aparentemente trabajan juntos para mantener alejado a Jay de Alex. Aun así, Jay continúa investigando por sí mismo, poniéndose en peligro.


eso es todo lo que se de este creepypasta... espero que os haya gustado =^-^=

lunes, 1 de julio de 2013

bienvenidos =^-^=

hola!!!!! <3
este es la ciudad creepy donde viven todos los creepypastas de los mas conocidos  a los mas desconocidos, todos y cada uno de ellos  tiene un creepypasta y yo vine a este mundo a contaros cada uno de ellos (si estoy aqui no para tener vida social, amigos, familia... o pareja si quien nesesita eso jeje nadie me quiere) y eso hare.....  <( º x º )>

ESPERO OS GUSTE <3

y si se me llegan a acabar los creepys, bueno en ese caso no tendre problemas en crear unos cuantos basados en asecinatos inexplicables reales....que yo anonimamente cause wuajajaja (na, es broma)